4.5.07

Raya la soledad en un almendro
como la marca que dejan los enamorados
en los árboles.

Cae la penumbra entre mi anhelo
como el sexo que penetra
mi sexo.

Huele a mantel empapado
que destila esa humedad reciente
y una virgen se hinca a bendecirme
y me ruega perdones.

Pasa un sueño mugriento
pudriendo mi cordura
y amo el agotamiento
con que desaparezco.

1 Comments:

Blogger Juan José Dalton said...

Mariela, pese a mi relación con la poesía, no soy crítico, pero creo que su poesía es muy linda. Te mando un abrazo fuerte y sigue escribiendo, jjdalton

sábado, 05 mayo, 2007  

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